En un principio, la joven estadounidense aseguro a la policia que la habian secuestrado, pero posteriormente reconocio que se habia escapado para evitar su boda, prevista para el sabado, por un ataque de panico.
Jennifer Wilbanks, la novia desaparecida que tuvo en vilo a todo EEUU y que fingio un secuestro para ocultar el ataque de panico que sufrio en visperas de su cita con el altar, podria afrontar cargos criminales.
Wilbanks, quien regreso este fin de semana a Duluth (Georgia,), tras un viaje en autobus que la llevo desde un extremo a otro del pais, desaparecio el martes por la noche de su casa, despues de haber salido para ir a correr.
En un principio, la joven novia aseguro a la policia que la habian secuestrado mientras corria, pero posteriormente reconocio que habia emprendido un viaje de miles de kilometros para evitar su boda, prevista para el sabado y a la que se esperaba que asistiesen 600 invitados.
La mentira podria salirle cara, a juzgar por las palabras del juez Danny Porter, quien aseguro, en declaraciones a la prensa, que iniciara una investigacion para determinar si Wilbanks violo la ley, al dar cuenta de un crimen inexistente. La novia desaparecida podria afrontar, segun Porter, entre uno y cinco anos de carcel.
Y es que mas de cien agentes de policia y un gran numero de voluntarios, entre ellos algunos invitados a la boda, buscaron desesperadamente a Wilbanks durante los cuatro dias que permanecio en paradero desconocido.










